
Desde chico tuve un amor incalculable por la pelota. Esta instantanea fue tomada en la colonia de vacaciones a la que me enviaron de niño para continuar desarrollando mis marcadas condiciones deportivas.
Cosa que el técnico no compartió por aquel entonces y es por eso que no me ven en la foto.
Durante tres meses mordi el banco de los suplentes, pero aprendi mucho mirando a mis compañeros. El que lleva la pelota es Van Persie (nunca nos llevamos muy bien porque siempre fue un holandes maraca), el que lo sigue es Kakà y los que completan el cuadro son Lucho Malvarez, el Flaco Rifoulkat y el Coya Gutierrez.
Guardo preciados recuerdos de aquella época y es seguro que esos momentos me formaron como el jugador que soy hoy. Pique, gambeta, centro, festejo de gol y despues a tomar la leche a lo de Kaká.